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Guillermo Zapata y Nacho Vigalondo: víctimas del cinismo y la hipocresía

Escrito por Alejandro A. Flores 16 Junio 2015

Para quien no lo sepa, en el 2011, Nacho Vigalondo (director, actor y guionista) se vio obligado a cerrar el blog que tenía en El País a raíz de unas bromas que hizo sobre el Holocausto en el Twitter; además el diario suspendió la campaña de publicidad que protagonizaba.

Ahora, 4 años después, le toca pagar a Zapata.

Personalmente creo que el humor negro debe limitarse a tus círculos más cercanos, entre gente que sabe que no eres islamófobo, si cuentas un chiste contra los musulmanes; racista, si cuentas uno de gitanos o negros o antijudío, si cuentas uno sobre los crematorios de judíos. Pero lo que realmente me revienta es el cinismo y la instrumentalización. Me jode que muchos que quieren la cabeza de Zapata sólo quieren eso, su cabeza. No les duelen sus chistes, ni les importa el sufrimiento que padecieron millones de personas durante el 3er Reich, como ahora no les importa lo más mínimo las guerras, invasiones e injusticias que se perpetran a lo largo y ancho del mundo (en algunas ocasiones incluso las apoyan o las niegan, y no pasa nada... no hace falta ser adivino para advertir de qué lado estarían los que actualmente intrumentalizan el sufrimiento ajeno para beneficio propio durante la época Nazi)

Por otro lado me fastidia sobremanera la doble moral imperante en nuestro entorno: la redacción de Charlie Hebdo abusaba del humor negro. En una de sus portadas se mofaban de cientos de manifestantes egipcios que eran abatidos a tiros por el ejército... pero en esa ocasión "todos éramos Charlie". Supongo que si asesinaran a Zapata o Vigalondo unos yihadistas (esto es importante, tienen que ser yihadistas... si fueran de extrema derecha, la cosa cambia), ya no serían criticados... y los mismos que los lapidan ahora, saldrían a la calle para llorarles y apoyar la "libertad de expresión" y cargar contra los musulmanes (una vez más).

Nadie duda (por lo menos nadie serio) los millones de judíos (y no judíos) que fueron asesinados durante el 3er Reich. Lo que realmente es digno de estudio es la instrumentalización de tal genocidio. Ya no sólo se contentan los israelíes y prosionistas de hablar del Holocausto sin venir a cuento cada vez que se critican las barbaridades que comete el ejército israelí. Sino que cualquier persona que bromee sobre el tema se convierte en un apestado social. Se puede bromear sobre cualquier tema excepto éste. Me pregunto yo: ¿si no hubiéramos visto decenas de películas sobre dicho acontecimiento, pensaríamos igual?; ¿existiría tal censura? ¿Existen realmente en España judíos supervivientes del holocausto a los que pueda ofender tales chistes? (descendientes de comunistas víctimas de los nazis, tal vez sí, aunque tengan menos voz)

En cualquier caso, repito, pienso que cuando te diriges a miles de personas, debes medir bien tus palabras, y no hacer chistes machistas, racistas o de índole similar. Otra cosa es a título privado, con tus amigos, los cuales ya te conocen y saben que no tienes prejuicios (quien no los tenga). De todas formas, Nacho pretendía hacer burla de los negacionistas dando a entender que, "con la cantidad de seguidores que tenía, podría hasta decir que el Holocausto no existió" y Zapata le siguió el juego.

Éste fue el último post de Nacho en su blog de El País, en el que tuvo que retractarse y pedir perdón:

Nacho VigalondoPido disculpas por el dolor que está causando mi tweet. Quiero aclarar que ni soy antisemita ni negacionista. Cualquiera que conozca mi trayectoria, ya sea escrita o en medios audiovisuales podrá comprobar que jamás me he acercado a esas posturas, a las que condeno radicalmente.
El tweet que ha levantado la polvareda no es la declaración de un revisionista, es la parodia de una actitud así.
Lo reitero por si acaso: no soy negacionista, no soy antisemita.
Lo siento.

Pero lo que realmente me escandaliza es el hecho de que sí se pueda poner en duda el sufrimiento de republicanos, o más actualmente, el de los palestinos. Sin ir más lejos, Libertad Digital o Interecomía niegan que exista una crisis humanitaria en Gaza (en contra de lo que la ONU, la UNESCO, Amnistía Internacional, Médicos Sin Fronteras y cientos de ONGs, algunas israelíes incluso, denuncian constantemente) de este tipo de “periódicos” no es de extrañar tal negacionismo, pero el propio El País, el que ha cancelado el Blog de Nacho Villalongo por la broma que hizo en Twitter ("Ahora que tengo más de cincuenta mil followers y me he tomado cuatro vinos podré decir mi mensaje: ¡El holocausto fue un montaje!"), da cabida a “articulistas” que ponen en duda la Nakba palestina (La Castástrofe), y además en tono serio:

El día 27/05/2010, El País publicó el siguiente artículo:

TRIBUNA: BEN DROR YEMINI
El día de la 'Nakba' y del engaño
El mito de los refugiados palestinos es el mayor éxito de la historia moderna; un éxito que es una absoluta impostura […]no existe eso que llaman "derecho al retorno"

Infancia palestina - La Nakba (El Desastre)

Y digo yo, por lo visto, después de 2000 años, ciudadanos de todas la nacionalidades (etíopes, polacos, rusos, argentinos…) y razas de religión judía tienen “derecho al retorno”… pero los palestinos expulsados de sus tierras (hace unos 60 años) no lo tienen. Además, según este señor, "es un fraude que fuera una catástrofe".

La conclusión que yo saco al respecto de estos hechos es: puedes hablar de lo que quieras, bromear o escribir artículos “serios” pseudodemostrando lo que te parezca… pero el Holocausto sólo lo puedes mencionar para recordarlo, o soltar unas lágrimas (aunque sean de cocodrilo, como los que mercadean con él, o lo instrumentalizan para propio beneficio). No pongas en duda ni siquiera si fueron 6 millones ó 3 (como si ambos casos no fuera una tremenda tragedia).

Yo creo que si para algo debe servir el recuerdo del Holocausto es para que no se vuelva a repetir, pero contra ningún credo, raza o religión (no sólo contra judíos). Y sería muy pedagógico ver cómo, por qué y en qué circunstancias los alemanes de a pie dejaron contaminarse con propaganda contra una parte de la población (por no vestir como ellos, no tener la misma religión o costumbres, o como chivos expiatorios del gobierno de Hitler culpándoles de todos los males de la sociedad alemana).

Reunirse en actos públicos y dedicarle unos minutos, o flores, o acosar a quien haga algún chiste, no creo que sirva de mucho... y menos en un país que no ha sufrido el Holocausto Judío como es España... aquí no lloramos ni sentimos las masacres acontecidas en África, Vietnam, armenias o las que hicieron nuestros antepasados en Sudamérica, ¿por qué nos obligan a sentir las de los judíos? Otra cosa muy distinta es que la estuvieran sufriendo ahora, y permaneciéramos callados, o apoyándolas/justificándolas...

Y en esto, como en tantas cosas, los medios de "comunicación", expertos en cebarse contra determinados colores, tienen mucha responsabilidad: los "informativos" suelen escandalizarse cuando un soldado (por ejemplo de EEUU) viola a una mujer o niña en alguna aldea o si tortura a los capturados, pero ve totalmente normal y justificado que asesinen a miles de inocentes o les destruya sus viviendas y futuro... desviviéndose por contextualizar tales crímenes siempre como "respuestas" o "necesarios".

Para la mayoría de los medios occidentales, la supuesta causa es vital para inculpar o no a ciertos asesinos. Si Bush hubiera dicho que iba a invadir Irak y sumirla en la pobreza y destrucción por decenas de años para controlar su petróleo o Netanyahu hubiera reconocido que sus objetivos en Gaza era asesinar a civiles y destruir las infraestructuras más importantes, todos los políticos occidentales se arrancarían los pelos de la cabeza pero no para que desistieran, sino para que lo "explicaran" de otra forma "mejor" y así los medios pudieran, una vez más, darles voz a los asesinos (curiosamente nunca se la dieron a Sadam Husein o a Ben Laden, los mataron directamente por lo que sabían/podían decir)... ¿en qué lugar dejaría a nuestros gobernantes ser aliados/amigos de semejantes criminales?

Si a algunos les preocupa tanto el supuesto daño infligido a las víctimas del terrorismo (por el chiste de Irene Villa) o las víctimas del Holocausto, deberían perseguir a aquella persona que se ha encargado en difundir y dar bombo a estos chistes que pasaron sin pena ni gloria hace 4 años. ¿Qué diferencia hay si no entre que Zapata repita un chiste que le han contado a que algún oportunista lo vuelva a repetir 4 años después precediéndolo de "éste es el chiste que contó Zapata:"? La verdad es que veo más delito, en cuanto a daño generado por tal redifusión a conciencia en el segundo caso.

"¿Libertad de expresión? - Sí, claro, pero depende de quién la utilice y contra quién..."

Fuentes

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De interés

  • Campaña publicitaria de El País que protagonizaba Nacho Vigalondo, la cual fue suspendida por la broma del cineasta
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